<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-989080184510277827</id><updated>2011-04-21T15:54:40.870-07:00</updated><category term='Gilberto'/><category term='política'/><category term='privacidad'/><category term='libros'/><category term='derechos autor'/><category term='derechos'/><category term='material'/><category term='autor'/><category term='wu ming'/><category term='argumentos.'/><category term='internet'/><category term='gil'/><category term='gratis'/><category term='repensar'/><category term='memoria'/><category term='mit gratis'/><category term='google'/><title type='text'>Porque libros gratis en internet</title><subtitle type='html'>Argumentos a favor de la liberación de archivos de texto en Internet&lt;p&gt;&lt;a href="http://buscador.libros-gratis.com.ar"&gt;Si está buscando algún libro&lt;/a&gt;</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Buenos Aires em São Paulo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17031925909803679040</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-989080184510277827.post-2292558667478033254</id><published>2007-09-13T09:29:00.000-07:00</published><updated>2007-09-13T09:30:04.158-07:00</updated><title type='text'>Libro de visitas/comentarios</title><content type='html'>si&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/989080184510277827-2292558667478033254?l=porquelibrosgratis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/feeds/2292558667478033254/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=989080184510277827&amp;postID=2292558667478033254' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/2292558667478033254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/2292558667478033254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/2007/09/libro-de-visitascomentarios.html' title='Libro de visitas/comentarios'/><author><name>Buenos Aires em São Paulo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17031925909803679040</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-989080184510277827.post-5328437263530178815</id><published>2007-09-13T09:19:00.000-07:00</published><updated>2007-09-13T09:20:01.851-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mit gratis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='material'/><title type='text'>Open Course del M.I.T.</title><content type='html'>El pasado Abril del 2001, El Massachussets Institute of Technology [MIT] anunció el ambicioso e innovador plan de, en los próximos 10 años, poner a disposición 'en línea' todos los materiales de cada uno de los cursos de pregrado y postgrado del MIT. Syllabi. Calendarios de cursos. Notas de lecturas. Tareas. Exámenes. Todo. Disponible para todo el mundo 'en línea'. Sin costo.&lt;br /&gt;Muy atractiva la oferta, o no?&lt;br /&gt;La primera fase del proyecto OpenCourseWare del MIT se estrenó la semana pasada, permitiendo al mundo acceso a los materiales de los cursos de 32 cursos de 17 departamentos diferentes que van desde Aeronáutica y Astronáutica hasta Estudios Urbanos y Planeación. Se añadirán los materiales de 2000 cursos adicionales del MIT al sitio OpenCourseWare en los próximos años.&lt;br /&gt;Significa esto que ahora se puede obtener un título 'el línea' gratis del MIT? Ni lo sueñe! Mientras que los educadores anhelan utilizar los materiales de los cursos del MIT para sus propios cur rículos, y mientras que cada persona en el mundo anhela utilizar el sitio OpenCourseWare para su propio estudio, el MIT no ha pensado en absoluto en la posibilidad de ofrecer créditos para las versiones 'en línea' de sus cursos.&lt;br /&gt;Además, lo que hace del MIT el MIT no son los documentos de sus cursos. El enlace covalente funciona de la misma manera tanto en Cambridge como en Irvine, y la segunda derivada de la raíz cuadrada de (2 x) es la misma a lo largo de la rivera del río Charles como en la intersección de las calles 5 y 405. Lo que hace del MIT el MIT -y lo que hace que valga U$ 26K el año- no son los documentos de sus cursos. Es su facultad. Y eso no se puede poner 'en línea'.&lt;br /&gt;O, como ha declarado el portavoz del MIT Jon Paul Potts en una entrevista reciente para la cadena CNET:&lt;br /&gt;"La educación MIT se produce en el salón de clase, por la interacción con otros estudiantes y con la facultad, y no leyendo algunas páginas WEB o descargando algunos materiales, ni mucho menos vi endo un [[video educativo]]."&lt;br /&gt;A pesar de todo, el sitio OpenCourseWare del MIT es un recurso educativo muy útil, y tendrá una gran influencia en las instituciones educativas y de aprendizaje alrededor de todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sitio OpenCourseWare del MIT se encuentra en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://ocw.mit.edu/&lt;br /&gt;&lt;hr&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/989080184510277827-5328437263530178815?l=porquelibrosgratis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/feeds/5328437263530178815/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=989080184510277827&amp;postID=5328437263530178815' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/5328437263530178815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/5328437263530178815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/2007/09/open-course-del-mit.html' title='Open Course del M.I.T.'/><author><name>Buenos Aires em São Paulo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17031925909803679040</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-989080184510277827.post-8835961059295623668</id><published>2007-09-13T09:18:00.000-07:00</published><updated>2007-09-13T09:19:02.601-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos autor'/><title type='text'>Tendencias El futuro del libro: entre el papel y la red</title><content type='html'>(tomado del Diario La Nación 22 de setiembre de 2003)&lt;br /&gt; Aunque el sueño de la biblioteca total parece cada día más cercano, la realidad demuestra que la tecnología, lejos de condenar al libro impreso a la extinción, lo potencia y deja en claro que siempre serán necesarios los mediadores para darle sentido al caos&lt;br /&gt;Para la industria en general, los japoneses inventaron los sistemas de sincronización just-in-time (que reducen los inventarios al mínimo) y los sistemas de producción en el camino (producir en la bodega del barco que viaja al mercado). La nueva utopía industrial es volver en cierta forma a la producción artesanal: atender individualmente cada pedido eliminando locales, distribuidores e inventarios de productos terminados. El ejemplo más notable ha sido el éxito de las computadoras Dell, armadas en la fábrica a pedido (dentro de un menú muy amplio) y enviadas directamente al domicilio del cliente. El futuro del libro participa de esta utopía y tiene las suyas propias, en particular el sueño de una biblioteca total.&lt;br /&gt; Los antiguos vieron el universo como un libro y soñaron recrearlo en el espejo de una biblioteca. En 1941, Borges llevó esta fantasía al extremo: "La Biblioteca de Babel" incluiría hasta los libros todavía no escritos. Unos años después, Vannebar Bush propuso lo que hoy llamamos hipertexto: la vinculación electrónica de todos los textos. "Una biblioteca de un millón de volúmenes podría estar comprimida en un rincón del escritorio". Todo lo impreso por la humanidad podría cargarse en una camioneta. Un mecanismo llamado Memex ( memory extension ) haría automáticamente lo mismo que la memoria: conectar lo significativo, olvidando lo demás.&lt;br /&gt;Una primera forma de este proyecto apareció en la Biblia medieval: un espejo del universo que reúne todos los libros sagrados y los conecta hipertextualmente con referencias, concordancias, comentarios. Lograr algo semejante en la red, para el texto completo de todos los libros, de todas las épocas, en todos los idiomas: la biblioteca universal digital. Es difícil y costosa, pero técnicamente ya es posible.&lt;br /&gt;En su forma radical, esta fantasía elimina, no sólo los inventarios, sino todos los mediadores. Teóricamente, el acceso al texto en una pantalla puede ser más fácil, barato y atractivo que en papel encuadernado, sin necesidad de depósitos, librerías, ni bibliotecas. Teóricamente, no harían falta los mediadores: el autor puede buscar directamente al lector, como ya lo hacen muchos autores que ponen sus textos en la red. Sin embargo, considerando los detalles prácticos, la tecnología digital parece destinada a reforzar, más que a sustituir, el libro impreso y sus mediadores.&lt;br /&gt;Los sistemas de impresión por ejemplar POD ( Printing On Demand ) eliminan los inventarios en proceso y permiten reducir el depósito de libros terminados. En vez de producir mil ejemplares de cada pliego, doblarlos, compaginarlos con los demás y encuadernar mil ejemplares del libro, como hacen las imprentas y encuadernadoras tradicionales; o en vez de fotocopiar mil veces una página, luego otra, y así sucesivamente, para encuadernar mil ejemplares; las nuevas máquinas, como los antiguos copistas, pueden fotocopiar o imprimir electrónicamente un solo ejemplar completo, desde la primera página hasta la última. De esta manera, el impresor ya no tiene argumentos para decirle al editor: te cobro menos por ejemplar, si imprimes más. Por la naturaleza misma del proceso, tiene que cobrar lo mismo.&lt;br /&gt;Las grandes rotativas para la producción masiva de libros de bolsillo también trabajan sin inventarios en proceso, pero aumentan el de libros terminados y son incosteables para producir unos cuantos miles de ejemplares. Las imprentas tradicionales son incosteables para producir unos cuantos cientos de ejemplares. Los sistemas POD pueden producir tranquilamente decenas de ejemplares y hasta un solo ejemplar. Son competitivos para tirajes mínimos, de tamaño y calidad estándar. Su aportación más notable consistirá en ampliar la vida de los títulos que ahora es incosteable reimprimir.&lt;br /&gt;Con pequeñas reimpresiones, todo el fondo antiguo de un editor puede seguir en venta, aunque la demanda de algunos títulos baje a diez ejemplares por año. (El caso extremo, según The Guinness Book of Records , ha sido el de una traducción del copto al latín, que la Oxford University Press vendió al ritmo de 2,6 ejemplares por año entre 1716 y 1907.) Con la solución tradicional (reimprimir cuanto menos mil ejemplares), muchos títulos dejan de imprimirse, aunque hayan sido best sellers o tengan mucho sentido en el catálogo. Pero cuando se pueden reimprimir cantidades muy pequeñas, la inversión y el riesgo para el editor se reducen al mínimo.&lt;br /&gt;Esto se puede tomar en cuenta desde la primera edición. Si un editor está seguro de vender dos mil ejemplares, pero no tan seguro de vender tres mil, puede imprimir dos mil de manera tradicional y esperar a ver qué pasa, con la tranquilidad de imprimir después los ejemplares que hagan falta, según la demanda. Supongamos que el millar adicional (para guardarlo, por si llega a hacer falta) le cueste 3000 dólares, mientras que la impresión POD le cuesta seis dólares por ejemplar. Aparentemente, la primera opción cuesta la mitad (tres dólares por ejemplar). Pero calcular de esta manera es dar por vendido el millar adicional, cosa por demás incierta. Supongamos que, de hecho, no venda más que trescientos ejemplares más. En este caso, con POD habrá invertido mil ochocientos dólares completamente seguros, en pequeños pagos a lo largo del tiempo; lo cual es mucho menos que tres mil dólares en un solo pago previo, para imprimir setecientos ejemplares invendibles y trescientos vendibles (que, por lo tanto, costaron realmente diez dólares por ejemplar). Aunque el costo unitario POD sea (aparentemente) el doble , la diferencia se justifica ampliamente como una prima de seguro. Naturalmente, una traducción del copto al latín debe imprimirse ejemplar por ejemplar, desde la primera edición.&lt;br /&gt;La elección del lector&lt;br /&gt;Las nuevas máquinas pueden estar en varios puntos del circuito, ya sea con el impresor, el editor, el distribuidor o un servicio especializado, con implicaciones comerciales distintas, según el caso. Si llegara a ser práctico que cada librería tuviese una, se acabarían las devoluciones y mejoraría enormemente el servicio a los lectores. Si se volvieran tan compactas y baratas como la impresora de una computadora de escritorio, podrían estar en la casa del lector. Esta sería la culminación de la biblioteca universal digital, donde cualquier lector puede bajar de la red cualquier libro a su pantalla o su impresora, como ya es posible (sin encuadernación) para miles de clásicos digitalizados por los voluntarios de la Project Gutenberg Association.&lt;br /&gt; Sin embargo, no deja de ser sorprendente que, aunque ya existen los servicios de este tipo, tanta gente prefiera pagar una edición tradicional en vez de leer gratuitamente el libro en pantalla o impreso en hojas sueltas (a un costo de impresión por hoja no siempre menor que el costo por página de un libro tradicional). Y se explica. No es lo mismo consultar en pantalla o imprimir algunas hojas de interés que leer en pantalla o imprimir el libro completo. Aunque el contenido sea idéntico, la experiencia visual, táctil y hasta olfativa puede ser determinante para el lector. Aunque la capacidad hipertextual de la versión electrónica sea, en principio, superior a los índices tradicionales (que no todo libro incluye; desgraciadamente, el subdesarrollo intelectual en este punto es impresionante), hay muchas circunstancias prácticas en las cuales el libro tradicional es superior, empezando por lo más elemental: no tener a la mano la máquina encendida, con el texto instalado. Estos detalles prácticos y muchos otros ( el menor interés de los ladrones por robarse un libro que una lap top , la imposibilidad de prestar un ebook sin el aparato lector, los derechos de autor) suelen ignorarse en las fantasías futuristas, pero pesan en las decisiones del lector. La falta de entusiasmo por los ebooks no puede atribuirse a la tecnofobia de los lectores comunes. También se da entre los jóvenes estudiantes de libros de texto, y hasta en los usuarios de tecnología de vanguardia, según dos encuestas ( Publishers Weekly , 9 de septiembre de 2002).&lt;br /&gt;Los detalles prácticos son decisivos y tienen consecuencias imprevistas, a veces favorables para un propósito distinto. Los ebooks no se inventaron para los lectores con problemas visuales que necesitan letra grande, pero resultaron ideales para eso. De igual manera, cuando McGraw-Hill lanzó versiones electrónicas de sus libros científicos, pensó que los lectores apreciarían sobre todo el contenido, la hipertextualidad y la ventaja de obtener el texto en línea tres meses antes de que apareciera la versión impresa (que en el futuro, supuestamente, se volvería innecesaria). Sorprendentemente, aunque sí se vendieron ebooks , la demanda de esos mismos libros impresos aumentó. La promoción de la versión electrónica sirvió para que más lectores conocieran el texto, lo hojearan en pantalla y se interesaran por comprarlo impreso.&lt;br /&gt;Una experiencia convergente fue la de Seth Godin, autor del best seller Permission marketing . Después de regalar 125.000 copias de Unleashing the ideavirus en &lt;a href="http://www.ideavirus.com/" target="_blank"&gt;www.ideavirus.com&lt;/a&gt; , recibió suficientes pedidos para que su editor vendiera 28.000 ejemplares impresos ( Publishers Weekly , 18 de septiembre del 2000). Godin compara la difusión gratuita en la web con la difusión gratuita de la música por radio: "Por un tiempo, las empresas discográficas combatieron a las estaciones de radio, para obligarlas a pagar regalías. Hasta que en los años cincuenta comprendieron que les convenía. Tanto que algunas empezaron a pagar para que se pasaran sus discos."&lt;br /&gt; Amazon, que en 1995 empezó a vender libros en línea, amplió también su oferta a los ebooks y libros usados.&lt;br /&gt; Considerando la afinidad tecnológica entre el comprador en línea, el vendedor en línea y el editor de ebooks , hubiera parecido normal que los ebooks fueran el mayor éxito. Sin embargo, el mayor éxito fue la venta de libros usados. La tecnología digital, admirablemente aprovechada por Amazon, llama tanto la atención que distrae de las virtudes tradicionales, sin las cuales Amazon sería un fracaso: el espíritu de servicio, la credibilidad, la rápida incorporación de nuevos títulos, el surtido y la permanencia del acervo. Todas éstas han sido virtudes de los buenos libreros, y muchos ya aprovechan la tecnología digital en proyectos propios o colectivos. En particular, las librerías independientes, que habían perdido participación en el mercado frente a las grandes cadenas, no parecen encaminadas a extinguirse.&lt;br /&gt; Los mediadores no hacen falta para que dos amigos hablen por teléfono. Muchos poemas renacentistas y barrocos circularon copiados a mano entre los amigos del autor, aunque ya existía la imprenta. Hoy, las copiadoras, el fax, el correo electrónico, reproducen y distribuyen textos inéditos entre amigos. Los mediadores hacen falta para que el texto (bien presentado) llegue al lector anónimo: el amigo desconocido.&lt;br /&gt; El texto mismo es una invitación al amigo desconocido. Idealmente, bastaría con dejarlo abandonado en un parque o ponerlo en la red para que su público natural lo fuera encontrando. Pero la intervención de los ángeles o los mediadores humanos introduce una extraordinaria diferencia entre la conversación y el caos. Los mediadores filtran el ruido para sintonizar las constelaciones con sentido, facilitan el encuentro con el lector.&lt;br /&gt;Hasta la utopía de una biblioteca virtual universal, que incluya todos los libros, requiere mediadores que los escojan (no cualquier secuencia de palabras es un libro), revisen (la crítica textual, iniciada en la Biblioteca de Alejandría para Homero, usa hoy computadoras para Joyce, pero nunca será puramente mecánica), editen (presenten el libro de una manera más legible), cataloguen, difundan, critiquen, recomienden. Naturalmente, todas estas mediaciones pueden realizarse en la red, y quizá es lo razonable para una traducción del copto al latín.&lt;br /&gt; Independientemente de las circunstancias tecnológicas y económicas, los editores, distribuidores, libreros, bibliotecarios, críticos maestros seguirán diferenciando entre el caos que inhibe y la diversidad que dialoga. La cultura es conversación, y el papel de los mediadores es organizar la conversación, hacer que la vida del lector tenga más sentido, por el simple hecho de encontrar lo que necesitaba leer.&lt;br /&gt; Por Gabriel Zaid El autor es poeta y periodista mexicano. Si desea acceder a más información, contenidos relacionados, material audiovisual y opiniones de nuestros lectores ingrese en :&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/suples/enfoques/0339/sz_529045.asp" target="_blank"&gt; http://www.lanacion.com.ar/suples/enfoques/0339/sz_529045.asp &lt;/a&gt; Copyright S. A. LA NACION 2003. Todos los derechos reservados.&lt;br /&gt;&lt;hr&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/989080184510277827-8835961059295623668?l=porquelibrosgratis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/feeds/8835961059295623668/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=989080184510277827&amp;postID=8835961059295623668' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/8835961059295623668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/8835961059295623668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/2007/09/tendencias-el-futuro-del-libro-entre-el.html' title='Tendencias El futuro del libro: entre el papel y la red'/><author><name>Buenos Aires em São Paulo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17031925909803679040</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-989080184510277827.post-7572135704532440879</id><published>2007-09-13T09:16:00.000-07:00</published><updated>2007-09-13T09:17:57.555-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='wu ming'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='memoria'/><title type='text'>Mejor que el gingko biloba, La lucha contra el copyright sienta bien a la memoria</title><content type='html'>Wu Ming 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en el futuro remoto siguen existiendo los arqueólogos, se sentarán inquietos y perplejos frente a los escasos vestigios de la era del capitalismo como al borde de un agujero negro, con la antimateria que roza la punta de los zapatos y provoca un cosquilleo.&lt;br /&gt;Y será así porque nuestro tiempo amenaza con convertirse en nada más que un enigma, como la Atlántida, como Mu, como la civilización que traza las pistas de Nazca. La formación social que desde la noche de los tiempos ha producido la mayor cantidad de información amenaza con ser una de las menos conocidas en los próximos siglos. Los únicos "testimonios" que estamos seguros de que perdurarán son los residuos nucleares, los vertidos tóxicos y la basura.&lt;br /&gt;Pero, ¿cómo? ¿Y la literatura, la ciencia, el cine, la música..?&lt;br /&gt;Los problemas, a primera vista, son tres:&lt;br /&gt;- la perecibilidad de los materiales (y por lo tanto de los soportes de la información);&lt;br /&gt;- la obsolescencia de las tecnologías (parte del problema general de la obsolescencia planificada de las mercancías);&lt;br /&gt;- la propiedad intelectual, para cuya defensa se impone a la información un número clauso que prohíbe la copia. Los monjes que, durante el medievo, copiaron y salvaron los libros antiguos, hoy estarían perseguidos por la ley.&lt;br /&gt;Varias novelas y relatos de ciencia-ficción describen el gran problema de un futuro sin pasado. El ya citado relato de Robert Silverberg Breckenridge and the Continuum tiene en común con The Telling, última novela de Ursula K. Le Guin la idea de que el problema sólo puede resolverse narrando y copiando, copiando y narrando, haciendo circular las historias, apartando lo que obstaculice esa circulación.&lt;br /&gt;Le Guin, nacida en 1929, es la gran decana de la ciencia-ficción libertaria, creadora del famoso ciclo de Ekumene. También The Telling forma parte del ciclo, pero, como todos los demás episodios, puede leerse independientemente. En el planeta Aka rige la dictadura del "Estado-empresa", una síntesis de fanatismo neoliberal y "polpotismo", que ha tratado de destruir todas las historias y los mitos pre-existentes. Las comunidades, entre ellas la de la ciudad de Okzat-Ozkat, resisten y recurren a miles de subterfugios para continuar contando historias. The Telling, el Relato, es precisamente el nombre de esta religión del narrar, carente de entidades sobrenaturales, con elementos afines al taoísmo y al zen. "Dharma sin karma" es una de las descripciones aproximativas que da la protagonista, la terrícola Sutty, enviada por Ekumene para estudiar esta cultura de resistencia y, copiando sus textos, salvarla de la extinción.&lt;br /&gt;En determinado momento, un maz (chamán-narrador) afirma que no sólo la guerra y la explotación, sino también la polución y el ecocidio son consecuencias de una gran perturbación en la transmisión de las historias, una interferencia causada por la lógica capitalista:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin la narración, las piedras, las plantas y los animales salen adelante sin ningún problema. Pero las personas no. Las personas vagan extraviadas. No distinguen una montaña del reflejo de la montaña en un charco. No distinguen un camino de un despeñadero. Se hacen daño. Se enfadan y se hacen mal los unos a los otros. Quieren demasiado. Descuidan las cosas. Dejan de sembrar. Los ríos se llenan de mierda. La gente come comida envenenada. Todo se vuelve confuso. Todo está mal. Nadie se preocupa de las personas enfermas, de las cosas enfermas. Pero esto es grave, gravísimo, ¿no? Porque cuidar de las cosas es nuestra tarea, ¿no? Cuidar de las cosas y de nosotros mismos.¿Quién debería hacerlo si no? ¿Los árboles? ¿Los ríos? ¿Los animales? Ellos sólo hacen lo que son. Pero nosotros estamos aquí, y debemos aprender de qué modo estar, cómo hacer las cosas, como hacer que todo funcione de la forma adecuada. El resto del mundo sabe lo que tiene que hacer. Nosotros sabemos cómo aprender. Cómo estudiar, cómo escuchar, cómo hablar, cómo narrar. Si no contamos el mundo, no lo conocemos. Nos perdemos en el mundo, morimos. Pero debemos contarlo bien, de forma verdadera. ¿Está claro? Tenemos que tener cuidado y contarlo tal y como es de verdad. Allá abajo, allá abajo, en la región de Dovza [...] ¡la gente engaña por dinero! ¡Enriquecerse con las mentiras, tiranizar a la gente! ¡No resulta extraño que la policía haya tomado el poder!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capitalismo perturba la transmisión de las historias. Es un modo de producción aterrorizado por el "pasadismo" y, por lo tanto, enfermo de futurofobia: en nombre del presente eterno de la producción y del consumo, dificulta la transmisión de la cultura y de la memoria a nuestros descendientes (y mientras pone en peligro su salud y su misma vida).&lt;br /&gt;Vivimos un nuevo incendio de la biblioteca de Alejandría, silencioso e invisible. Las cintas se rayan y se desmagnetizan, las películas pierden nitidez, las memorias electrónicas se deterioran, el papel se deshace. Entre los "testimonios" que resisten y sobreviven, muchos han quedado mudos porque hemos perdido las tecnologías que sirven para hacerles preguntas.&lt;br /&gt;Desde el paleolítico en adelante no ha dejado de aumentar la vulnerabilidad de los soportes. Los diseños de Altamira y Lascaux, fijos a la roca desnuda, han sobrevivido quince mil años, para ser descubiertos, respectivamente en 1879 y 1940 (y correr el riesgo, en el caso de Lascaux, de ser destruidos por un hongo traído por las hordas de turistas). El código de Hammurabi, grabado en una estela de diorita hace cerca de cuatro mil años, fue encontrado y traducido en 1901. La piedra Rosetta, grabada en basalto en el 196 a. C., fue traducida por Champollion más de dos mil años después. Las tablillas de arcilla grabadas con escritura cuneiforme, frecuentes en Mesopotamia entre los siglos III y I a. C., siguen siendo legibles. Muchos documentos escritos en papiro (hasta el siglo IV d. C.) y en pergamino están deteriorados, pero son todavía legibles y restaurables (pero, en cualquier caso, siguen existiendo). El papel utilizado hasta finales de 1870 está amarillento, pero se conserva.&lt;br /&gt;Por el contrario, el papel de celulosa fabricado desde finales del siglo XIX hasta hoy se consume por los ácidos que contiene. Según los cálculos existentes, se ha destruido ya el 25% de los libros posteriores a 1870 que se conservan en las bibliotecas de todo el mundo. Algunos cilindros de cera para fonógrafo, aunque deteriorados, serían aún escuchables, pero faltan los fonógrafos. Los discos de vinilo se llenan de arañazos y pequeños agujeros, comienzan a "chisporrotear" y a "saltar", al escucharlos se los mata. Las películas de acetato de celulosa son fragilísimas y hay que restaurarlas cada vez más a menudo. El sonido de las cintas magnéticas se hace poco a poco más sordo y tenue, y a menudo ya no hay modo de leerlas, como sucede con los viejos cartuchos de Stereo 8. La imagen del VHS se desvanece sin parar.&lt;br /&gt;¿Y lo digital?&lt;br /&gt;El desarrollo vertiginoso del hardware y del software quema todos los puentes que atraviesa. Hemos perdido ya una cantidad indeterminada de los datos guardados (por así decir) en disquetes de 5,25 pulgadas, porque hemos desguazado los ordenadores que podían leerlos. Ahora le toca al disquete de 3,5. Además, hemos empujado a la extinción a numerosas especies de software (¿quién puede hoy leer un texto escrito en Wordstar?).&lt;br /&gt;La difusión del software libre, del código-fuente abierto, puede ser una solución: limita la obsolescencia planificada del hardware (pues su objetivo es funcionar bien en cualquier máquina, no hacer que tengas que comprar un ordenador nuevo) y tutela la "biodiversidad" (pues se basa en la libre cooperación, no hay ningún interés en acabar con los "perdedores"). Permanece en cambio la perecibilidad de los soportes magnéticos y óptico-magnéticos. También los datos almacenados en un CD o en un CD-ROM no permanecen seguros durante mucho tiempo: cada vez más a menudo los CDs comienzan a saltar como hacían los discos de vinilo (aunque la dinámica sea distinta). Es cuestión de tiempo que empiece a pasarles algo a los DVDs.&lt;br /&gt;Hoy se hacen experimentos con bacterias como "bibliotecas", documentos salvados en filamentos de ADN (versiones nanotecnológicas de los quipos incas). En resumen, estamos pasando al soporte más perecible de todos los tiempos, aparte de imposible de descifrar -y, incluso, de reconocer como tal- para quien no disponga de la tecnología necesaria. Una nueva frontera cerrada de la información.&lt;br /&gt;Frente a estos problemas, ¿qué debemos hacer? ¿Volver a grabar los mensajes sobre piedra? No quedaría entonces en el planeta una sola montaña.&lt;br /&gt;No, la única solución es hacer como los amanuenses de antaño: copiar, copiar, copiar. En jerga técnica, esto se llama "migración" (en el caso de datos que pasan continuamente de un ordenador a otro más nuevo) o "refreshing" (en el caso de datos que pasan de un soporte viejo a uno nuevo: de lo analógico a lo digital, etc.). Si lo pensamos, esto ha sucedido siempre: "migraciones" de textos de un libro a un libro nuevo, "refreshing" de un documento de la escritura a la imprenta. Debemos seguir haciéndolo. Pero el capital hace de todo para ponernos un palo entre las ruedas. Aquí reaparece el problema del copyright, de la propiedad intelectual, como ha explicado Paolo Attivissimo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llegada de sistemas anti-copia permite crear soportes revocables. Consiente a la discográfica y al magnate de Hollywood definir una fecha de caducidad, limitar la ejecución a determinadas personas y a determinados lugares o aparatos. Se trata de cosas que ya están sucediendo, por ejemplo, con los discos promocionales de Oasis enviados a los periódicos, con los códigos regionales de los DVD y con las películas y la música descargada de sitios como Movielink.com (al que, entre otras cosas, sólo se puede acceder desde Estados Unidos, como queríamos demostrar).&lt;br /&gt;En resumen, la difusión de los sistemas anticopia... cambia de forma dramática las reglas del juego. Las cintas digitales pueden ser desactivadas a distancia y tienen una fecha de caducidad intrínseca: de hecho dependen de formatos propietarios, de un sistema operativo específico y de un hardware específico, que dentro de pocos años estarán obsoletos y ya no serán disponibles y que no pueden ser transferidos a otro soporte (si no es recurriendo a la piratería) porque están cifrados.&lt;br /&gt;Quién sabe cómo se sentirán los historiadores del futuro cuando no puedan estudiar la música, las películas y los libros digitales de nuestro siglo porque no sepan desprotegerlos: los soportes seguirán existiendo y cada bit será perfectamente legible, pero no habrá manera de descodificarlos, porque se habrán perdido las claves de acceso. (Paolo Attivissimo, "¿Piratas? No, guardianes de la cultura", www.apogeonline.com, 17 dicembre 2002).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Attivissimo prosigue y concluye:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...hay quienes, gracias al cielo, están trabajando para preservar nuestra cultura y transmitirla a nuestros descendientes y no se trata de una institución, una biblioteca o una agencia del gobierno: son los piratas informáticos.&lt;br /&gt;De hecho, las copias piratas de las películas y los DVD no contienen códigos de protección y utilizan formatos no propietarios para conseguir la máxima difusión. Estos formatos son independientes del sistema operativo y están plenamente documentados, por lo que para las generaciones venideras será una tarea sencilla recrear la tecnología capaz de leerlos. No se puede decir lo mismo de los formatos bendecidos por los grandes grupos de la industria del disco y del cine, que pretenden blindar el hardware [...]&lt;br /&gt;Como los amanuenses del medievo, estos maestros masterizadores crean copias de las obras que, de este modo, no se perderán por culpa de la miopía colectiva de una época. Es cierto que éste no es el objetivo principal de estas duplicaciones, pero es un efecto colateral benéfico que no debemos infravalorar. (Ibidem).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con palabras más simples: el copyright es enemigo (y la "piratería", amiga) del futuro, de la migración, del refreshing.&lt;br /&gt;Siendo puntillosos, diremos que Attivissimo se plantea el problema de cómo encontrar un antídoto a la obsolescencia de las tecnologías y de los formatos propietarios, pero no el de la perecibilidad de los soportes. No estamos tan seguros de que en el futuro "los soportes seguirán existiendo y cada bit será perfectamente legible". Sin embargo, el antídoto (migración y refreshing gracias a la "piratería") funciona también para este otro veneno. Si seguimos narrando, todo sigue en movimiento y se extiende más allá del eterno presente.&lt;br /&gt;Claramente, en el mundo no nos encontramos sólo con el problema del testimonio y de la trasmisión de la memoria: hay también toda una vida que reconquistar, para nosotros y para aquellos que nos sucederán. En esta tarea, la crítica a la propiedad intelectual es una condición necesaria, pero no suficiente, porque el problema es la propiedad tout court. Estamos tan condicionados por el No Future que no somos capaces de comprender que la tierra y la Tierra no son propiedad de nadie, al contrario, nos han sido "cedidas en usufructo" por nuestros herederos, de los cuales tendemos a olvidarnos. Llegará el día en que ellos estén aquí y nosotros ya no estemos más. Deberíamos entregarles la tierra en mejores condiciones de como la encontramos, y, en cambio, van a heredarla llena de basura, miasmas y venenos. Si no conseguimos invertir el rumbo, tratemos al menos de dejarles un testimonio que puedan estudiar para saber porqué éramos así de gilipollas... y llegar a una conclusión que a nosotros se nos escapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bolonia, 18 de octubre de 2003&lt;br /&gt;Traducción: Hugo Romero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/989080184510277827-7572135704532440879?l=porquelibrosgratis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/feeds/7572135704532440879/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=989080184510277827&amp;postID=7572135704532440879' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/7572135704532440879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/7572135704532440879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/2007/09/mejor-que-el-gingko-biloba-la-lucha.html' title='Mejor que el gingko biloba, La lucha contra el copyright sienta bien a la memoria'/><author><name>Buenos Aires em São Paulo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17031925909803679040</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-989080184510277827.post-8674110729399125765</id><published>2007-09-13T09:15:00.000-07:00</published><updated>2007-09-13T09:16:28.733-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gilberto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gratis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gil'/><title type='text'>Gilberto Gil Innova en Derechos de Autor</title><content type='html'>Nota publicada en el Wall Street Journal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se puede salvar el derecho de autor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era Digital fuerza el debate entre libertad o control; Gil innova&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Ethan Smith&lt;br /&gt;The Wall Street Journal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para algunas personas, el futuro de las leyes de derechos de autor ya llegó, y él es la cara de Gilberto Gil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cantor, compositor y ministro planea lanzar en los próximos meses un CD pionero que incluirá tres de sus mayores éxitos de los años 70. Pero no es el contenido que transforma al disco innovador — es el mensaje de derechos de autor que lo acompaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lugar del aviso tradicional de "Todos los derechos reservados", el mensaje en el CD de Gil va a explícitamente permitir que los usuarios del CD incorporen la música en sus propias creaciones. "El Licenciante concede a Usted un permiso de alcance mundial, sin royalties, no exclusiva, perpetua (...)" que lo autoriza, entre otras cosas, a "crear y reproducir obras derivadas", dice el aviso. Ese es un cambio significativo en relación al alerta standard de derechos de autor, que prohíbe ese uso del material creativo y exige la negociación de acuerdos legales para cualquier excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es ese el futuro de los derechos de autor? Tal vez. Pero una mejor forma de ver ese permiso es que él es uno de los futuros posibles para los derechos de autor, hoy bastante indefinidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo por culpa de la era digital. Como cualquier persona que hace download de música puede testificar, la tecnología y la Internet transformaron muy fácil hacer un número virtualmente ilimitado de copias de músicas, vídeos y otras obras. Con tantas personas haciendo exactamente eso, artistas y empresas del sector de entretenimiento algunas veces parecen incapaces de prevenir copias ilegales, y sus esfuerzos legales de combatir la piratería mientras tanto solo contrariaran consumidores, sin conseguir ni siquiera arañar a los piratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desafío es descubrir una forma de salir de esa crisis. Los esfuerzos se dan básicamente en dos frentes. De un lado, de manera general, están aquellos que gustan de la libertad que la tecnología dio a la distribución de material creativo y creen que la legislación de derechos de autor debería reflejar esa nueva libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del otro lado, están los que creen que la era digital no cambió nada en términos de derechos de los artistas y empresas de entretenimiento de controlar la distribución de sus creaciones y ser remunerados por ellas — la esencia de la legislación del derecho autoral. Para ellos, la respuesta es dejar las leyes intactas y usar la tecnología para que sea más difícil hacer copias digitales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vea un resumen de algunas visiones conflictivas a ese respecto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juntos en esa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aviso de derechos de autor del CD de Gilberto Gil está siendo elaborado por Creative Commons, organización no-gubernamental que busca rediseñar el panorama de los derechos de autor. Basados en la creencia de que las leyes de derechos de autor son muy restrictivas, la ONG intenta crear alertas en lenguage simple que explícitamente ofrecen un grado mayor de libertad para aquellos que modificarán o redistribuirán el material del artista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las leyes tradicionales dan a los dueños de material creativo — y nadie mas — el derecho de copiar o distribuir sus trabajos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Creative Commons intenta hacer este sistema más flexible, explicitando que derechos el artista quiere mantener y de cuales él esta dispuesto a renunciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las licencias de Creative Commons no son para todos. Ellas pueden ser atrayentes para artistas independientes que consideran la distribución online una buena herramienta de marketing, o para alguien como Gil, que cree que facilitar la distribución y modificación de su música puede ser parte importante del proceso creativo. Pero es improbable que atraigan a las grandes empresas de medios, ya que estas sólo venden material protegido por derechos de autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mismo así, Gil dice que ve a la Creative Commons como una forma de desbloquear el potencial creativo de la tecnología digital. "Estoy haciendo esto como artista", dice. Pero "el Ministerio de Cultura está acompañando el proceso y esta interesado en apoyar proyectos relativos al uso libre" no solo de música, sino del contenido creativo en general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tributación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una propuesta mas radical para reformar el sistema fue hecha por William Fisher, profesor de Derecho de la Universidad Harvard y director del Centro Berkman para Internet y Sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fisher cree que la naturaleza abierta de Internet y la explosión del material creativo que ella posibilitó están transformando la administración de derechos de autor en una tarea pesada. Los derechos tradicionales no tienen arreglo, cree él,y precisan ser eliminados en favor de un sistema más simple que no requiera un esfuerzo oneroso para proteger cada artista de copias ilegales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su solución es un régimen llamado permiso compulsivo.En ese sistema, música y películas, después de registrados en la agencia nacional de derechos de autor, podrían ser intercambiados libremente en Internet, eliminando el problema de la fiscalización del derecho autoral. Los propietarios serian remunerados por un fondo creado con recursos de un nuevo impuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La única alternativa posible de tributación en el corto plazo impondría la cobranza a los servicios y cosas que son usadas para acceder, almacenar, grabar y reproducir entretenimiento", dice Fisher. "Proveedores de Internet, CDs vírgenes, aparatos de MP3, grabadores de CD, y así siguiendo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los críticos dicen que los US$ 2,4 billones que él propone cobrar anualmente quedarían muy lejos de los US$ 11 billones recibidos por derecho autoral solo por las grabadoras americanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Control digital&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro lado del debate están los que creen que la legislación de derechos de autor no precisa ser tocada; ella solo precisa de un mecanismo eficaz de fiscalización, lo que no está lejos del abanico de posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos pasos ya fueron dados en esa dirección con la tecnología conocida como gestión de derechos digitales (digital-rights management, o DRM), un campo liderado por Microsoft Corp. Esa tecnología tiene por fin proteger los derechos de autor de creadores de materiales digitales al mismo tiempo en que tolera el derecho tradicional, según la legislación de derecho autoral, de las personas copiar material para uso personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vez de trabar el contenido digital, el DRM — usado por la mayoría de las nuevas tiendas online de música — coloca un límite en él. Por ejemplo, la tecnología DRM puede servir como base para recursos de seguridad que permitan que solo una copia de un CD sea hecha,y no permita que ella sea copiada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/989080184510277827-8674110729399125765?l=porquelibrosgratis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/feeds/8674110729399125765/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=989080184510277827&amp;postID=8674110729399125765' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/8674110729399125765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/8674110729399125765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/2007/09/gilberto-gil-innova-en-derechos-de.html' title='Gilberto Gil Innova en Derechos de Autor'/><author><name>Buenos Aires em São Paulo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17031925909803679040</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-989080184510277827.post-2543573975393652648</id><published>2007-09-13T09:14:00.001-07:00</published><updated>2009-03-18T08:52:39.569-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='privacidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='google'/><title type='text'>Política de Privacidad</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;En estas páginas encontrarán anuncios de adsense que pertenece a la empresa Google, para aclarar sobre nuestra política de privacidad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Este sitio web posee publicidad generada por &lt;a href="https://www.google.com/adsense/" target="_blank"&gt;Google AdSense&lt;/a&gt; (&lt;a rel="nofollow" href="http://www.google.es/privacypolicy.html" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(33, 117, 155);"&gt;Política de privacidad de Google Adsense&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; - &lt;a rel="nofollow" href="https://www.google.com/adsense/localized-terms" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(33, 117, 155);"&gt;Términos y condiciones&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; - &lt;a rel="nofollow" href="https://www.google.com/adsense/support/bin/answer.py?answer=48182&amp;amp;sourceid=aso&amp;amp;subid=ww-ww-et-asui&amp;amp;medium=link" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(33, 117, 155);"&gt;Políticas del programa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Estos anuncios hacen uso de una tecnología conocida como &lt;a href="http://www.doubleclick.com/privacy/faq.aspx" target="_blank"&gt;DART&lt;/a&gt;. Esta consiste en el &lt;strong&gt;uso de &lt;em&gt;cookies&lt;/em&gt; en el navegador que trazan hábitos de navegación&lt;/strong&gt; con la intención de mostrar la publicidad más apropiada al usuario final.&lt;br /&gt;El propietario de este sitio no tiene acceso a esa información ya que es exclusivamente analizada por Google.&lt;br /&gt;En cualquier caso, y siempre según la información facilitada por Google, &lt;strong&gt;la información que es analizada NUNCA es de carácter personal, sino anónima&lt;/strong&gt;. &lt;a href="http://www.doubleclick.com/privacy/dart_adserving.aspx" target="_blank"&gt;Aquí&lt;/a&gt; se describen los datos que son utilizados.&lt;br /&gt;Si un navegante siente amenazada su privacidad a este nivel, puede &lt;strong&gt;desactivar esta tecnología&lt;/strong&gt; para esta página y todas las que hagan uso de ella &lt;a href="http://optout.doubleclick.net/dclk/optout-success.html" target="_blank"&gt;simplemente siguiendo este enlace&lt;/a&gt;, de efecto instantáneo. Lo que hace es generar otra &lt;em&gt;cookie&lt;/em&gt; llamada Opt-Out para invalidar la &lt;em&gt;cookie&lt;/em&gt; DART. El borrado de &lt;em&gt;cookies&lt;/em&gt; obligará a visitar este enlace otra vez si se quiere desactivar el trazado de DART.&lt;br /&gt;Otra manera en la que los usuarios pueden inhabilitar el uso de la &lt;a onclick="javascript:pageTracker._trackPageview('/outbound/article/http://www.doubleclick.com/privacy/faq.aspx');" href="http://www.doubleclick.com/privacy/faq.aspx"&gt;cookie de DART&lt;/a&gt; es a través del anuncio de Google y accediendo a la &lt;a onclick="javascript:pageTracker._trackPageview('/outbound/article/http://www.google.com/privacy_ads.html');" href="http://www.google.com/privacy_ads.html"&gt;política de privacidad de la red de contenido&lt;/a&gt;.&lt;hr /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/989080184510277827-2543573975393652648?l=porquelibrosgratis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/feeds/2543573975393652648/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=989080184510277827&amp;postID=2543573975393652648' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/2543573975393652648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/2543573975393652648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/2007/09/politica-de-privacidad.html' title='Política de Privacidad'/><author><name>Buenos Aires em São Paulo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17031925909803679040</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-989080184510277827.post-4904328149289207289</id><published>2007-09-13T09:14:00.000-07:00</published><updated>2007-09-13T09:15:23.826-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='derechos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='repensar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autor'/><title type='text'>Repensar los derechos de autor por Hervé Le Crosnier</title><content type='html'>Defensa de la lectura socializada frente a los nuevos peajes de&lt;br /&gt;la cultura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Repensar los derechos de autor? sí, pero ¿en vistas de qué&lt;br /&gt;proyecto social y cultural?: defender la lectura socializada&lt;br /&gt;frente a los nuevos peajes de la cultura. Este artículo apareció&lt;br /&gt;publicado originalmente en marzo de 2003, en el número 55 de la&lt;br /&gt;revista Archipiélago, cuya carpeta principal se dedicó a la&lt;br /&gt;propiedad intelectual y la libre circulación de ideas.&lt;br /&gt;.....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un artículo aparecido el 9 de septiembre de 2002 en&lt;br /&gt;Libération, Nidam Abdi nos incita a repensar los derechos de&lt;br /&gt;autor en la era digital.(1)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Loable intención, pero pobres propuestas. El eje general del&lt;br /&gt;artículo es el rechazo del canon impuesto sobre las herramientas&lt;br /&gt;de copia digital privada, un canon decidido en julio por la&lt;br /&gt;comisión Brun-Buisson en el mismo sentido de los anteriores&lt;br /&gt;cánones sobre la copia analógica: canon sobre las fotocopiadoras&lt;br /&gt;y los productos de copia que permite la existencia del CNL&lt;br /&gt;(Centre National des Lettres); canon sobre las cintas de audio y&lt;br /&gt;vídeo utilizadas en las actividades de formación, etc. Es&lt;br /&gt;evidente que el artículo incita a rechazar la intermediación&lt;br /&gt;socializada entre los gestores de los derechos de copia y los&lt;br /&gt;individuos que desean disponer de una copia privada, sin que se&lt;br /&gt;precise solución alguna para evitarla... ¿acaso no había un&lt;br /&gt;increíble pasaje de un jurista que nos asestaba que, «en&lt;br /&gt;principio, la remuneración por copia privada no debería permitir&lt;br /&gt;la representación de una obra en un marco privado sin el&lt;br /&gt;consentimiento de los autores». Nos quedamos estupefactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conjunto del artículo pasa por alto la naturaleza de los&lt;br /&gt;derechos de autor y el estatuto particular de las obras&lt;br /&gt;literarias y artísticas que se encamina a proteger. Desde el&lt;br /&gt;momento en que considera las obras como mercancías&lt;br /&gt;tradicionales, «repensar los derechos de autor» se limita a&lt;br /&gt;encontrar soluciones técnicas para garantizar el pago por el&lt;br /&gt;acto de leer. La invitación final a las «reflexiones» que se&lt;br /&gt;están llevando a cabo en los Estados Unidos bajo la égida de&lt;br /&gt;Michael Eisner, patrón de Disney, cuyo deseo es hacer&lt;br /&gt;obligatorios los dispositivos anti-copia de las herramientas&lt;br /&gt;digitales (ordenadores, pero también televisores digitales, PDA,&lt;br /&gt;etc.), no hace más que reforzar la idea de que, bajo la&lt;br /&gt;confusión de los proyectos, se esconde una clara orientación&lt;br /&gt;encaminada a incrementar la mercantilización de la cultura. Una&lt;br /&gt;orientación opuesta a los intereses globales de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el primer «Estatuto de la Reina Ana», en 1710, los&lt;br /&gt;derechos de autor se conciben como un derecho de equilibrio&lt;br /&gt;entre los intereses de la sociedad («animar a los hombres&lt;br /&gt;iluminados a componer y a escribir libros útiles», decía el&lt;br /&gt;Estatuto) y los de los autores. Estos últimos disponen del&lt;br /&gt;monopolio de explotación de sus obras, que no pueden ser&lt;br /&gt;editadas o representadas sin su consentimiento. Consentimiento&lt;br /&gt;que, en general, se concede a cambio de una retribución, aunque&lt;br /&gt;éste no sea siempre el caso, como lo demuestran ciertos&lt;br /&gt;movimientos como el actual del software libre. Esta lógica del&lt;br /&gt;equilibrio se traduce evidentemente en toda una serie de medidas&lt;br /&gt;que permiten asegurar la socialización de la lectura: existencia&lt;br /&gt;de un «dominio público» en el que se colocan las obras algunas&lt;br /&gt;décadas después de la muerte del autor para garantizar su libre&lt;br /&gt;reproducción, constituyendo así un patrimonio global; existencia&lt;br /&gt;de un derecho vinculado a la primera compra que permite el&lt;br /&gt;préstamo o la donación de libros; derecho de cita, de&lt;br /&gt;caricatura; y, por último, derecho de copia privada. En el&lt;br /&gt;transcurso de estos últimos años estos derechos se están&lt;br /&gt;poniendo en tela de juicio bajo la presión de las grandes&lt;br /&gt;empresas y de los grupos de presión, que poseen unos «catálogos&lt;br /&gt;de derechos» y pretenden actuar en nombre de los autores. El&lt;br /&gt;público crédulo cree defender a Flaubert o al cantante&lt;br /&gt;desconocido, pero se ve embarcado en el intento de financiarizar&lt;br /&gt;la cultura emprendido por Microsoft, Elsevier, Vivendi-Universal&lt;br /&gt;y compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es la lógica liberal que predomina en numerosas intentonas&lt;br /&gt;actuales encaminadas a repensar los derechos de autor. En los&lt;br /&gt;principales proyectos, se trata, en realidad, de limitar los&lt;br /&gt;derechos de la sociedad en su conjunto, los derechos del lector,&lt;br /&gt;los derechos del público, a riesgo de incrementar las&lt;br /&gt;desigualdades de acceso a la cultura (véase el debate acerca del&lt;br /&gt;préstamo de libros en las bibliotecas o la intención de cobrar&lt;br /&gt;las reproducciones en las escuelas) y a riesgo de un&lt;br /&gt;empobrecimiento cultural y científico a medio plazo. Pero los&lt;br /&gt;cálculos económicos de los grandes accionistas de la cultura,&lt;br /&gt;para quienes los «derechos» se confunden con las carteras de los&lt;br /&gt;«derechos de copia» (copyright), no alcanzan a contemplar la&lt;br /&gt;posibilidad de una sociedad que haya perdido ese equilibrio. Un&lt;br /&gt;equilibrio que, desde hace tres siglos, ha sabido provocar una&lt;br /&gt;explosión del conocimiento y elevar el nivel cultural a escala&lt;br /&gt;global, promoviendo de esta forma una ampliación de la&lt;br /&gt;democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es preciso decirlo bien alto: &lt;b&gt;la difusión cultural es un&lt;br /&gt;fenómeno social y no se debe reflexionar en razón de las&lt;br /&gt;novedades técnicas, sino con arreglo a un auspiciado devenir&lt;br /&gt;social de la lectura. &lt;/b&gt;Una «lectura» entendida aquí en su sentido&lt;br /&gt;amplio de acceso a las obras (leer, pero también escuchar,&lt;br /&gt;asistir a un espectáculo, ver una película o un vídeo). Sí, la&lt;br /&gt;técnica cambia y permite que la circulación de las obras sea más&lt;br /&gt;fluida: copias idénticas en la era digital, nuevos formatos&lt;br /&gt;intercambiables a través de la red, interconexión planetaria...&lt;br /&gt;y democratización de los accesos a los dispositivos de lectura&lt;br /&gt;gracias a la bajada de los precios y a la disponibilidad que de&lt;br /&gt;ellos se tiene en los espacios públicos (colegios,&lt;br /&gt;bibliotecas... ). No obstante, esas mismas tecnologías de lo&lt;br /&gt;digital y de la red permiten así mismo un seguimiento más&lt;br /&gt;preciso de los usos que se hacen de las obras y de los hábitos&lt;br /&gt;culturales de las personas, lo que no deja de ser un peligro&lt;br /&gt;para las libertades individuales. La tecnología es un Jano&lt;br /&gt;bifronte, hasta el punto de que invocarla como la razón esencial&lt;br /&gt;de una transformación social es un truco de prestidigitación que&lt;br /&gt;consiste en correr un tupido velo sobre la realidad económica y&lt;br /&gt;las relaciones de poder de las transformaciones propuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué se pretende cuando se desea «repensar los derechos de&lt;br /&gt;autor»? ¿Favorecer la difusión cultural encontrando nuevos y&lt;br /&gt;diversos modos de financiar la creación, o bien transformar los&lt;br /&gt;bienes culturales en unas mercancías cuyo pago estaría vinculado&lt;br /&gt;a cada acto de lectura, según el modelo del peaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la fase precedente, transcurrida durante el siglo XX, la&lt;br /&gt;remuneración de los autores tenía lugar en el momento de la&lt;br /&gt;industrialización de la obra (impresión de un libro vinculado al&lt;br /&gt;«contrato de edición», prensado de discos, etc.). Éste es un&lt;br /&gt;modelo que permite unos usos inéditos de las obras, una&lt;br /&gt;circulación de la cultura, la constitución de «grupos de&lt;br /&gt;lectores». El modelo que permite, por ejemplo, a unos grupos de&lt;br /&gt;adolescentes intercambiar su música preferida, para mayor&lt;br /&gt;provecho «general» de la industria musical. Quien aporta las&lt;br /&gt;obras originales que se copian alcanza la talla de prescriptor&lt;br /&gt;musical. Espera, por lo tanto, ser imitado por los demás&lt;br /&gt;miembros del grupo, quienes aportarán a su vez obras nuevas.&lt;br /&gt;Este fenómeno provoca un aumento del consumo cultural general y&lt;br /&gt;evita, en la medida de lo posible, que las compras se limiten a&lt;br /&gt;las músicas consideradas como «esenciales» en un momento dado en&lt;br /&gt;el grupo de adolescentes. Sí, los adolescentes se valorizan a&lt;br /&gt;través del trabajo creativo de otros, de los autores que&lt;br /&gt;abanderan. ¿Y qué? ¿Acaso la obra cultural no desempeña el papel&lt;br /&gt;de promover el reconocimiento mutuo y el intercambio social? ¿No&lt;br /&gt;es precisamente ésa la razón de que los bienes culturales posean&lt;br /&gt;un estatuto diferente, un estatuto garantizado por las reglas de&lt;br /&gt;los derechos de autor que favorece el uso de las obras en el&lt;br /&gt;ámbito privado? Es cierto que cuando la esfera privada se&lt;br /&gt;extiende al planeta en red y el fenómeno de la copia no queda&lt;br /&gt;limitado por la capacidad de conocer «intuite personnae» a quien&lt;br /&gt;posee una obra deseada, se suscitan nuevos problemas. Es preciso&lt;br /&gt;tratarlos. Pero tratarlos, sobre todo, sin poner en tela de&lt;br /&gt;juicio la actividad de lectura socializada tan esencial para la&lt;br /&gt;formación cultural, una apuesta por usos posteriores que se&lt;br /&gt;traducirán a su vez en la compra de obras en los años venideros.&lt;br /&gt;La cultura se alimenta de sus propias prácticas aunque a primera&lt;br /&gt;vista éstas fagociten las obras existentes. Esto siempre ha sido&lt;br /&gt;así, y así ha de continuar en pos de la expansión y de la&lt;br /&gt;democratización del conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué inquietarse a causa de las tentativas liberales de&lt;br /&gt;«repensar los derechos de autor»? Porque el otro aspecto del&lt;br /&gt;Jano bifronte de las evoluciones tecnológicas es un conjunto de&lt;br /&gt;medios de seguimiento de los usos que permite ponerlos en&lt;br /&gt;vereda, estigmatizar a los lectores y, por último, instituir una&lt;br /&gt;sociedad de control cultural. Es cierto que estamos asistiendo&lt;br /&gt;tan sólo a sus balbuceos. Los Cd´ s anti-copia ilegibles por el&lt;br /&gt;ordenador son todavía inestables, hasta el punto de que los&lt;br /&gt;grandes sellos musicales como BGM y Universal Music están dando&lt;br /&gt;ahora marcha atrás. Pero la dinámica económica general tiende&lt;br /&gt;hacia el pago en el momento del uso, de cada uso, y para ciertos&lt;br /&gt;usos precisos y delimitados, previamente descritos por el&lt;br /&gt;productor cultural. Todo el conjunto embalado en un fichero XML&lt;br /&gt;y guardado en las nuevas bases de datos de certificación que van&lt;br /&gt;a constituir el futuro megapoder de la industria cultural o, más&lt;br /&gt;bien, de la industria del entretenimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, en la previsión, la organización y el seguimiento de&lt;br /&gt;los usos de las obras culturales se esconde un verdadero&lt;br /&gt;peligro. El peligro de limitar la innovación, de reducir la&lt;br /&gt;capacidad de las obras de unir a los grupos humanos en torno a&lt;br /&gt;prácticas sociales de conocimiento y de placer cultural. Porque&lt;br /&gt;es el segundo estatuto de la obra literaria y artística el que&lt;br /&gt;se olvida en la vulgata actual acerca de los derechos de autor:&lt;br /&gt;el objetivo de la cultura es tejer a los individuos en redes de&lt;br /&gt;prácticas comunes. Es esta fabulosa externalidad positiva de la&lt;br /&gt;obra de arte la que la hace tan indispensable para las&lt;br /&gt;sociedades democráticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, es necesario «repensar los derechos de autor», pero en&lt;br /&gt;función de proyectos sociales y culturales y no bajo la máscara&lt;br /&gt;de la tecnología. Y para ello conviene sacar a la lectura&lt;br /&gt;socializada del ámbito de lo no pensado. La lectura socializada&lt;br /&gt;que, más allá de las practicas individuales, lleva a&lt;br /&gt;funcionamientos de grupo: en las instituciones sociales&lt;br /&gt;(escuelas, bibliotecas), pero también en las redes sociales de&lt;br /&gt;los individuos. En ese dominio hay pistas que explorar muy&lt;br /&gt;alejadas del guirigay al que se dedican las megacompañías de&lt;br /&gt;gestores de bienes culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este debate, que es preciso convocar en el espacio público,&lt;br /&gt;que es preciso «repolitizar», conviene preguntarse por el lugar&lt;br /&gt;de la sociedad civil. En calidad de complemento de los derechos&lt;br /&gt;políticos, sociales y económicos, ¿cuál es el envite de un&lt;br /&gt;derecho a la información, al conocimiento y a la cultura? Y,&lt;br /&gt;dentro de este marco, ¿cuál es la posibilidad de existencia del&lt;br /&gt;régimen de equilibrio específico de los derechos de autor, es&lt;br /&gt;decir, cómo asegurar la retribución equitativa de los autores y&lt;br /&gt;de todo el entorno que hace posible la producción y la difusión&lt;br /&gt;cultural (la industria cultural, la educación, la edición, las&lt;br /&gt;bibliotecas, etc.) sin dañar ese bien público global que es el&lt;br /&gt;conocimiento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traducción: Marisa Pérez Colina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Copyright (c) 2003 Hervé Le Crosnier&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se permite la copia y la reproducción literal de este artículo&lt;br /&gt;en su totalidad y por cualquier medio, siempre y cuando esta&lt;br /&gt;nota se preserve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/989080184510277827-4904328149289207289?l=porquelibrosgratis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/feeds/4904328149289207289/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=989080184510277827&amp;postID=4904328149289207289' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/4904328149289207289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/4904328149289207289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/2007/09/repensar-los-derechos-de-autor-por-herv.html' title='Repensar los derechos de autor por Hervé Le Crosnier'/><author><name>Buenos Aires em São Paulo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17031925909803679040</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-989080184510277827.post-4894254060941111043</id><published>2007-09-13T09:11:00.000-07:00</published><updated>2007-09-13T09:13:16.007-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='argumentos.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='internet'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gratis'/><title type='text'>¿Por qué libros gratis en internet?</title><content type='html'>Algunos argumentos a favor de la liberación de los archivos de libros en la web&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/989080184510277827-4894254060941111043?l=porquelibrosgratis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/feeds/4894254060941111043/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=989080184510277827&amp;postID=4894254060941111043' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/4894254060941111043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/989080184510277827/posts/default/4894254060941111043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://porquelibrosgratis.blogspot.com/2007/09/por-qu-libros-gratis-en-internet.html' title='¿Por qué libros gratis en internet?'/><author><name>Buenos Aires em São Paulo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17031925909803679040</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
